El dolor de hombro es uno de los motivos de consulta más frecuentes en traumatología. Entre las causas más habituales encontramos el síndrome subacromial y la rotura del manguito rotador, patologías que afectan de forma directa a la movilidad y a la calidad de vida.
¿Qué es el síndrome subacromial y la rotura del manguito rotador?
El manguito rotador está formado por un conjunto de tendones y músculos que otorgan estabilidad y movimiento al hombro, siendo el supraespinoso y el infraespinoso dos de los más relevantes.
Cuando el espacio subacromial se reduce o altera, los tendones sufren un roce continuo o sobrecarga que desencadena dolor e inflamación. Entre los síntomas más habituales destacan:
- Dolor nocturno o molestia al intentar descansar sobre el lado afectado.
- Impotencia funcional o dificultad para elevar el brazo por encima de la cabeza y realizar gestos cotidianos.
Si la sobrecarga se mantiene en el tiempo o se produce un traumatismo, puede derivar en una rotura parcial o total de los tendones del manguito.
Tratamiento conservador y rehabilitación: la primera opción
En la gran mayoría de las fases iniciales o en lesiones parciales del manguito rotador, el abordaje de primera elección es el tratamiento conservador, orientado a controlar la inflamación y recuperar la función articular antes de considerar una intervención:
- Reposo relativo y modificación de actividades: Evitar gestos repetitivos por encima de la cabeza o cargas que desencadenen el roce subacromial.
- Tratamiento farmacológico o infiltraciones: Uso de antiinflamatorios y, si el especialista lo estima oportuno, infiltraciones dirigidas para aliviar el dolor agudo.
- Fisioterapia y rehabilitación personalizada: Pilar fundamental para reequilibrar la musculatura estabilizadora de la escápula y el hombro, ganar rango de movimiento y fortalecer el manguito sin sobrecargarlo.
Tratamiento quirúrgico: la artroscopia de hombro
En el Hospital Centro de Andalucía contamos con técnicas de cirugía mínimamente invasiva para tratar estas lesiones. La más utilizada es la artroscopia, que consiste en introducir una cámara a través de pequeñas incisiones (generalmente por vía posterior) para visualizar y reparar la articulación.
Durante la intervención:
- Identificamos la zona dañada del manguito rotador.
- Colocamos un implante anclado al hueso, del cual parten hilos de sutura.
- Estos hilos se pasan a través del tendón roto, permitiendo su reparación.
- Finalmente, realizamos los nudos a nivel superior para fijar de forma segura el tendón.
Gracias a esta técnica, se puede trabajar tanto en el espacio intraarticular como en el subacromial, restaurando la función del hombro con mínimas cicatrices y menor tiempo de recuperación.

Recuperación y vuelta a la vida cotidiana
Tras la cirugía, el paciente inicia un proceso de rehabilitación progresiva que le permitirá:
- Recuperar la movilidad del hombro.
- Reducir el dolor nocturno.
- Volver a sus actividades cotidianas con normalidad.
En la mayoría de los casos, la recuperación es satisfactoria y la calidad de vida mejora notablemente.
En el Hospital Centro de Andalucía ponemos a disposición de nuestros pacientes un equipo especializado en traumatología y cirugía, ofreciendo un tratamiento personalizado y adaptado a cada necesidad.



