La audición es uno de los sentidos más importantes para nuestra comunicación, relaciones sociales y calidad de vida, pero con frecuencia no le prestamos la atención que merece. La pérdida auditiva suele aparecer de forma progresiva y silenciosa, lo que hace que muchas personas tarden años en consultar a un especialista.
En el Hospital Centro de Andalucía, desde el Servicio de Otorrinolaringología (ORL), trabajamos para detectar de forma temprana los problemas auditivos y ofrecer un abordaje integral, combinando exploraciones avanzadas, pruebas diagnósticas precisas y tratamientos personalizados.
¿Qué es la pérdida auditiva?
La pérdida de audición puede manifestarse de diferentes formas y tener múltiples causas. Entre las más frecuentes se encuentran:
- Presbiacusia: es la forma más común en adultos y personas mayores. Se trata de una pérdida auditiva progresiva asociada al envejecimiento del oído interno, que suele afectar primero a los sonidos agudos.
- Pérdida conductiva: provocada por alteraciones que impiden la correcta transmisión del sonido, como tapones de cera, infecciones del oído medio o problemas en la cadena de huesecillos.
- Pérdida neurosensorial: causada por daño en las células del oído interno o en el nervio auditivo.
- Pérdida mixta: combinación de pérdida conductiva y neurosensorial.
Identificar el tipo de pérdida auditiva es fundamental para establecer el tratamiento más adecuado en cada caso.
Síntomas de alerta: ¿cuándo debemos sospechar?
Prestar atención a las señales tempranas puede marcar la diferencia. Algunos de los síntomas más habituales de pérdida auditiva son:
- Dificultad para seguir conversaciones.
- Necesidad de subir el volumen del televisor o del teléfono.
- Pedir con frecuencia que repitan lo que se ha dicho.
- Sensación de que las personas hablan en voz baja o murmuran.
- Zumbidos o pitidos persistentes en los oídos.
- Dificultad para localizar de dónde proceden los sonidos.
- No percibir sonidos cotidianos como el timbre, el tráfico o los pájaros.
- Cansancio o aislamiento social tras conversaciones en grupo.
Ante cualquiera de estas señales, es recomendable acudir a una valoración especializada.
Pruebas diagnósticas en el Servicio de Otorrinolaringología
En nuestro centro disponemos de equipamiento tecnológico avanzado para la evaluación morfofuncional del oído y de la vía auditiva:
Pruebas de evaluación auditiva:
- Exploración otológica y micro-endoscópica del oído: Permite la visualización directa e iluminada del conducto auditivo externo y la membrana timpánica.
- Estudio audiométrico completo: Incluye audiometría tonal y vocal, impedanciometría y timpanometría para valorar la respuesta funcional del oído medio e interno.
- Potenciales evocados auditivos (de tronco cerebral y de estado estable): Pruebas objetivas que evalúan el registro de la actividad eléctrica de la vía auditiva hasta el tronco encefálico.
- vHIT (Video Head Impulse Test): Estudio especializado para la valoración funcional del sistema vestibular y el equilibrio.
Otras exploraciones otorrinolaringológicas complementarias:
- Endoscopia naso-faringo-laríngea con videoendoscopia: Exploración mediante óptica flexible de las vías aerodigestivas superiores (fosas nasales, cavum y laringe).
- Estroboscopia y análisis acústico de la voz: Evaluación detallada de la dinámica de las cuerdas vocales y de la función fonatoria.
Estas pruebas son seguras, no invasivas y resultan esenciales para diagnosticar el origen preciso del problema auditivo.
Consejos para cuidar tu salud auditiva
Además del diagnóstico precoz, existen hábitos sencillos que ayudan a proteger la audición:
- Evitar la exposición prolongada a ruidos intensos.
- Utilizar protección auditiva en entornos laborales o de ocio ruidosos.
- Usar auriculares con moderación y controlar el volumen.
- No introducir objetos ni aplicar remedios caseros en el oído.
- Acudir a revisión ante cualquier síntoma persistente.
La pérdida auditiva no debe normalizarse como algo inevitable. Detectarla a tiempo permite actuar, prevenir complicaciones y mantener una vida social, cognitiva y emocional activa.



