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Anemia y hierro: desmontando mitos para cuidar tu salud

La anemia es uno de los problemas de salud más comunes en la población, afectando entre el 5 % y el 10 % de las personas en España, según un estudio realizado por la Universidad Autónoma de Barcelona y la Universidad de Girona. Sus síntomas —como el cansancio persistente, los mareos o la palidez— muchas veces se confunden con el estrés o el ritmo de vida acelerado, pero pueden ser la señal de una carencia importante: el déficit de hierro, vitamina B12 o ácido fólico.

Aunque la alimentación juega un papel fundamental en el aporte de nutrientes, ante la presencia de una anemia ferropénica es imprescindible realizar una valoración médica completa para determinar y estudiar su causa de fondo, no debiendo asumir de forma precipitada que se trata de un origen puramente nutricional.

En adultos, las pérdidas digestivas inapreciables (úlceras, pólipos, enfermedades inflamatorias intestinales o problemas de absorción) o las pérdidas ginecológicas abundantes en mujeres en edad fértil son causas frecuentes que requieren diagnóstico diferencial por parte del especialista antes de limitarse a prescribir cambios en la dieta o suplementación.

El mito de las lentejas

Durante años se ha repetido la idea de que “las lentejas son el alimento con más hierro”. Sin embargo, el doctor Rafael Rojas Contreras, responsable del Servicio de Hematología del Hospital Centro de Andalucía, aclara que esta creencia es errónea.

«Existe la falsa creencia de que lo que más hierro tiene son las lentejas. Bueno, es una falsa creencia», explica.

Si bien dentro del grupo de las legumbres las lentejas sí destacan por su contenido en hierro, hay alimentos que las superan con creces. «Lo que más hierro tiene en la dieta es la carne roja y, sobre todo, el hígado», añade el especialista.

El papel del hierro y otras vitaminas

El hierro es un mineral esencial que permite la correcta producción de glóbulos rojos y el transporte de oxígeno por todo el cuerpo. Pero no es el único nutriente clave. La vitamina B12 y el ácido fólico también intervienen en este proceso y su déficit puede provocar distintos tipos de anemia.

«Si una dieta no incluye suficiente hierro, vitamina B12 o ácido fólico, vienen los déficits y después aparece la anemia», subraya el Dr. Rojas Contreras. Por eso, mantener una alimentación equilibrada y variada es fundamental para prevenir este tipo de carencias nutricionales.

Etapas con mayor riesgo

Hay momentos de la vida en los que las necesidades de hierro aumentan significativamente:

  • Durante el crecimiento, cuando el cuerpo requiere más nutrientes para desarrollarse correctamente.
  • En las mujeres en edad fértil, debido a las pérdidas menstruales mensuales.

Una dieta rica en hierro no solo implica incluir carnes rojas o hígado. También es importante combinar fuentes vegetales (como legumbres o espinacas) con alimentos ricos en vitamina C (como naranjas, pimientos o coles de Bruselas) , que mejora la absorción del hierro vegetal. Evitar el exceso de café, té o productos lácteos en las comidas principales también puede ayudar, ya que dificultan la absorción del hierro.

En el Hospital Centro de Andalucía trabajamos para promover la educación nutricional y la prevención de enfermedades como la anemia. Cada elección alimentaria cuenta: conocer los mitos, entender las necesidades de tu cuerpo y consultar con profesionales especializados puede marcar la diferencia.

Porque una dieta equilibrada es la base de tu bienestar, y cuidarte siempre es la mejor prevención.

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